¿Has pedido un capítulo de Fe de Erratas? Porque estoy aquí para dártelo.
¿Qué tal está yendo el veranito? ¿Empiezas a sentir ya esa tristeza del final?
Como te comenté en el capítulo anterior, quiero utilizar estos días que nos quedan para traerte episodios sobre temas muy concretos que no te quiten demasiado tiempo.
En este caso quiero tratar contigo uno de los principales dolores de cabeza que he tenido como emprendedor: ponerme precio.
¿Lo vemos?
Si te pasas por capítulos anteriores, te darás cuenta de que durante mucho tiempo he defendido el precio/hora.
La verdad es que no me parece un método que sea deleznable, pero sí que se trata de una fórmula que se puede mejorar muchísimo.
En este episodio te contaré por qué empecé a cobrar por proyecto.
Cuando doy un precio por proyecto lo hago con independencia del número de horas que calcule que me vaya a llegar.
Pongo sobre la balanza el valor que le ofrezco a esa persona y después dedicaré las horas necesarias a cumplir con lo prometido.
Creo que es mucho más justo utilizar este método, pues lo que se lleva tu cliente no depende nunca de cuántas horas le dediques.
¡Pues vamos al lío!
Si te apetece, solo tienes que pulsar el botón de play de más arriba o llevarte este episodio a donde quieras en iVoox, Apple Podcast y Spotify.
¿Vamos al lío?
Analizamos el primer anuncio de la historia de televisión y reflexionamos sobre la importancia del contexto para vender.Pero antes, recuerda que, si todavía no...
¿Por qué la marca personal es la herramienta más potente de ventas en 2023? Natalia Díaz te cuenta por qué deberías diferenciarte ya.
¿Alguna vez has estado navegando por internet y ha aparecido una noticia en la que has tenido que hacer clic? Seguro que detrás de...